3 de julio de 2011

Hola Julio

Un segundo fue lo necesario para que mis piernas temblaran, mi corazón latiera más rápido de lo habitual y mi cabeza empezara a recordar miles de momentos. Un solo segundo en el que te vi y me tuve que repetir que no... que todavía no puedo olvidarte.



Habia dejado de escribir sobre amor. Prefería contar anécdotas, pavadas y hacerlos reír (a la vez yo me reía). Pero no aguantaba más y necesitaba descargarme  por acá...
Todo empezó el sábado pasado cuando con mis amigas después de muchos vasos de vodka y empezar a decir sinceridades, me acordé de él...y no tuve otra idea mejor que mandarle un mensaje. Le mande el mensaje a las 6 de la mañana y el me contesto a las 9 de la noche. Por vergüenza o por orgullo (no estoy segura cual fue la verdadera razón) no le volví a responder. Tampoco le hable por chat... y él mucho menos me habló a mi. Pero el miércoles lo ví. Y me pasó todo eso que describí ahí arriba. Fue un "Hola-Chau" y nada más. Y hoy, Domingo, cuando me desperté a las 10 de la mañana adivinen qué...Me había llegado un mensaje de él en plena madrugada....